| Nuestra
formación intelectual da a cada estudiante la oportunidad
de conocer sus habilidades intelectuales para que las
pueda desarrollar completamente en su vida personal y
profesional.
Nosotros
proponemos un ideal de personas de mente bien formada.
Personas que desarrollan su inteligencia aprendiendo a
estructurarla, disciplinan sus pensamientos y hace decisiones
rectas y juicios prudentes, conocen su herencia cultural,
pero al mismo tiempo son ciudadanos del mundo, expertos
en los problemas por los que el mundo atraviesa, buscando
respuestas a ellos.
Confiados
y capaces, valoran los diferentes aspectos de la cultura
universal: historia, literatura, arte y música. Tienen
una mente abierta que les hace entusiastas para enriquecerse
así mismos y aprender algo de cada persona con la que
se encuentran en todos los hechos o experiencias de sus
vidas.
Son
personas con un mensaje que sabrán comunicar bien, convenciendo
a otros con sus palabras.
Buscamos
también la formación de capacidades y hábitos
intelectuales.
Áreas
de Formación Intelectual:
a)
Formación de capacidades y hábitos intelectuales.
1. Lograr el desarrollo de las cuatro principales funciones
de la inteligencia: analizar, sintetizar, relacionar,
juzgar.
-
Analizar:
Saber descomponer un todo en sus partes significativas.
-
Sintetizar:
Saber resumir con exactitud y concisión las ideas
contenidas en textos más amplios. Saber formar un
conjunto significativo con elementos hallados en distintas
fuentes
-
Relacionar:
Saber comparar, distinguir y unir los diversos aspectos
de una realidad compleja, hasta formar en la mente
un todo unitario y orgánico.
- Juzgar:
Saber discernir y valorar con objetividad la verdad
encerrada en mensajes, problemas, personas, situaciones
cribando lo que la oculta.
2. Formar la capacidad de reflexionar para penetrar en
la esencia de las cosas guiados por el amor a la verdad.
3.
Formar la capacidad de bajar los principios generales
a conclusiones prácticas particulares. Es fundamental
para asimilar los principios éticos de tal manera que
realmente influyan en la vida del alumno.
4. Desarrollar la capacidad de atención y concentración
que lleva al alumno a meterse con todas sus facultades
en lo que está haciendo en cada momento, superando las
distracciones y la disipación.
5. Formar un sólido hábito de estudio.
6. Formar el gusto estético, la sensibilidad ante la belleza
en sus diversas formas.
b.
Formación de la dimensión expresiva.
1.
Capacidad de exponer con claridad, orden lógico y belleza
sus ideas.
2.
Capacidad de expresarse en público de forma atractiva
y convincente.
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